
La mañana en sí fue la de un viernes normal de clase. Bueno, en realidad no. La mayoría de los estudiantes íbamos vestidos no de manera elegante, pero sí formal. Esa mañana nos iban a hacer las fotos de la orla. De manera que todas las chicas se pasaron un buen rato en el baño con planchas de pelo y estuches de maquillaje mientras los chicos íbamos de un lado a otro con nuestras camisas lisas, a rayas, a cuadros...
Lo intenso llegó por la tarde, porque ayer, día 29 de abril de 2011, fue el Día Internacional de la Danza. Al ser viernes, mis profesoras de C.I. (Contact Improvisation) aprovecharon para hacer una Jam por todo lo alto.
Fue un Jam Session alucinante, de verdad. Llevaron a un violonchelista para que tocase en directo y acompañase la danza. Todo comenzó de manera lenta, caminando por el espacio, leyendo frases sobre lo que era la danza, lo que era una Jam, lo que significaba para cada uno... el espacio se llenó de frases, de palabras, de voces que se mezclaban unas con otras y luego comenzó a sonar el violonchelo...
¡Qué sonido! Todos bailábamos y nos movíamos dejándonos llevar. Tan mágico y especial. Bailé con mucha gente y con energía. Vi fotógrafos, cámaras de vídeo, a una profesora hablando con una periodista... pero sólo eran diapositivas. Yo me preocupaba en bailar y disfrutar y dejarme llevar.
Volví a bailar con un compañero con el que hacía mucho tiempo que no bailaba. Me gusta bailar con él. Es alto, fuerte y me transmite mucha energía. Cuando me coge, me eleva, me da su peso, me apoyo en él... Todo va deprisa, pero parece calculado, y es excitante y sensual en cierto modo. Me deslizo, me apoyo, me da su peso, corremos, saltamos, me coge en el aire y giramos. Pausa. Se coloca detrás de mí, muy cerca. Tan cerca que siento su respiración, los latidos de su corazón. Extiende sus brazos bajo mis axilas y se aleja, me dejo caer y el gira sin soltarme y me vuelve a elevar. Vuelo y me mareo. Pero me da igual. Regreso a la tierra y volvemos a bailar y a disfrutar...
Tan mágico, tan especial...
Acabó y nos sentamos en círculo en el centro del espacio. Todos, nos mirábamos y sonreíamos. En esos momentos vemos lo que nos une, sin necesidad de hablar. Bailamos porque nos gusta, porque nos llena, porque nos sentimos realizados y nos hace vivir y ser felices. Bailamos hasta caer exhaustos para disfrutar. Maravillosa sensación.
Cuando terminó la Jam, después de agradecerle el esfuerzo a las profesoras y despedirme de otros bailarines, salí y llamé a un taxi. Lo cierto es que llegó realmente rápido y le pedí que me llevase a mi casa. Me fue dando tema de conversación y yo le seguía el juego. Se despidió de mí con un "Qué haya suerte muchacho! Que eres muy salao". Subí a mi casa y me duche. Al cuarto de hora estaba en el restaurante de los padre de Sani. Ayer, también fue el cumpleaños de ésta amiga mía. Un día completo como podéis ver. Me lo pasé muy bien cenando con ella y los demás invitados. Tras la cena planearon ir de fiesta al Casco Antiguo de la ciudad, pero yo no podía con mi cuerpo y regresé a mi casa para disfrutar de un sueño renovador y placentero.
Espero que disfrutaseis ayer tanto del día Internacional de la Danza como lo hice yo.
Ta lue =)
1 valiosas opiniones:
Holaaa!! :)
-La mañana: xDD...así seguro que salisteis todos perfectos, guapísimos... ;)...mmm...¿seguro que sólo las niñas se ponen las planchas? :P ...yo conozco más de uno que también lo hace...xD...sin ir más lejos yo mismo alguna vez :$...pero eso es una larga historia que la dejaremos para otra ocasión...xDD
-La tarde: Que waay!!...me gustaría tener la oportunidad, en alguna ocasión, de verlo...o mejor de verte...y así sentir, experimentar, difrutar... de primera mano todo eso que cuentas :)
-La noche: Cena con los amigos...Por días así, bien merece la pena acabar tan cansado :)
Au revoir!!
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